Dejando a un lado el fatídico error de Robert Green, lo cierto es que la Inglaterra de Fabio Capello dejó mucho que desear. Bien fuera por jugar con Gerrard y Lampard muy alejados del área contraria o por su insistencia en alinear de inicio a Heskey, la verdad es que el único peligro vino siempre de las botas de Rooney y por las bandas.
Capello tendrá que mirárselo y mucho. En la portería no tiene un portero de garantías, pudo seleccionar a Manuel Almunia y no lo hizo, pero además la Premier aporta porteros a otras selecciones como la de Australia donde Mark Schwarzer (Fulham) es el titular o Estados Unidos, donde sus tres porteros compiten en la Premier, Tim Howard es el guardameta titular y Brad Guzman (Aston Villa) junto a Marcus Hahnemann (Wolverhampton) esperan su oportunidad desde el banquillo.
El inicio dubitativo de Inglaterra se está viendo plasmado en las indecisiones a la hora de alinear un once de garantías, aunque el 4-4-2 es el sistema con el que parece que van a afrontar el Muncial. Capello optó por reforzar el centro del campo con Milner pegándolo a la banda izquierda, teniendo en cuenta que es más centrocampista que hombre de banda, acabó siendo sustituido en la primera mitad por un extremo como es Wright-Phillips. Otra sorpresa fue ver a Carragher en el banquillo, entró en la segunda parte por King. El último cambio fue la inclusión de Crouch por Heskey.
Lo cierto es que lo único reseñable fue el juego por las bandas donde realmente se mostraron incisivos el lateral Glen Johnson y el extremo Wright-Phillips. Aslhey Cole y Aaron Lennon estuvieron muy por debajo de su nivel y se echó en falta la inclusión de Joe Cole y Carrick.
Habrá que estar atentos a los posibles cambios que realice Capello, él mejor que nadie conoce las posibilidades y el estado de sus jugadores, pero en condiciones normales esperamos ver a Carrick en el centro del campo y a Lampard y Gerrard mucho más liberados y cerca del área rival.

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